miércoles, 21 de agosto de 2013

La Historia en Fotos


Primer viaje de las Hermanas a Colombia



Primeras Hermanas de la Caridad de Santa Ana  en San Andrés




Historia de la Provincia


CABALGANDO HACIA NUESTROS ORÍGENES EN COLOMBIA

En 1890 llegaron de España a Venezuela. Las Hermanas sabían que Colombia era muy católico, eso les llama la atención. En 1930 en el país se llevaba a cabo la división política de partidos. Las Hermanas llegan a San Andrés, ubicado en Santander.  La Comunidad tiene allí dos instituciones en las que está presente.

Las Hermanas de Venezuela desean extender el carisma al país vecino. El párroco del pueblo,  José María Castillo, anhela el progreso de este pueblo.

El espíritu eclesial reclama una congregación religiosa. El párroco implora en oración se le conceda el regalo de una comunidad de religiosas para el Hospital y el Colegio. El hermano del padre, Luis Alberto, ayuda en esta gestión. Se les concede permiso de buscar y a través de un sacerdote Jesuita se contacta a las Hermanas en Venezuela. Se entrevistaron en Pamplona y las Hermanas estuvieron temerosas y desistieron de ir. El padre encargado de llevarlas les dice que si no va ella las hermanas menores no irían. Finalmente deciden ir.

Van de Venezuela a Pamplona, páramos de San Turbán, luego Pangote, hasta llegar a San Andrés.
En la travesía la Hna. Antonia se fractura una mano y es auxiliada por el padre. El recorrido no es sencillo. Llegan el 23 de julio y el padre las recibe con el pueblo feliz por su llegada.

Ellas al ver la realidad se dan cuenta que todo responde al carisma de la congregación.

El pueblo bendijo su llegada. El Padre José María Castillo, las hospedó en la parroquia.

Al día Siguiente el 24 de julio  se reunieron con  el Párroco, el Señor Alcalde, el Consejo municipal, el Síndico del hospital, entre otras personalidades para acordar los aspectos  sobre la venida de las Hermanas que formarían la comunidad y se harían cargo del hospital y el colegio.
El 27 de Julio, las Hermanas, un poco recuperadas, regresan a Maracaibo- Venezuela y hacen lo necesario para poder regresar y hacer la fundación.

Después de  la visita, las Madres Tomasa y Antonia, se comunicaron con la Madre General Felisa Guerri  y acordaron la salida de cuatro Hermanas  que formarían la comunidad en la nueva Fundación.

Sucede ahora el envío de las cuatro Hermanas que formaran la primera comunidad en el hospital. Ellas son:
Madre Antonia Pardo Gil.
Hna. Baltasara  Llorente Turrillas.
Hna. Rufina Lacarra Iñigo
Hna. María Bernal Bernal.

El 15 de septiembre de 1930: Las Hermanas salieron de Venezuela, navegando el río Catatumbo, hasta el Puerto de Encontrados y allí pernotaron. El 17 de septiembre salieron para Cúcuta.  El día 19 viajaron a Pamplona. El 23 salieron de Pamplona acompañadas por el Padre Luís Alberto Castillo y un grupo de ciudadanos de San Andrés expertos en el tránsito de estos caminos. Pasaron la noche en Silos.

El día 27 de Septiembre de 1930, las Hermanas españolas: Antonia Pardo, Rufina Lacarra, Baltasara Llorente y María Bernal, provenientes de Venezuela, constituyeron en San Andrés, la primera comunidad de la Congregación en Colombia.

El 6 de Octubre de 1930, la comunidad toma posesión del hospital, entregado por la ciudadanía liderada por el Padre José María Castillo, párroco; las autoridades civiles, el Señor Diógenes Flórez, síndico del hospital.

Desde el primer momento la comunidad asumió la dirección, en la persona de la superiora, Hermana Antonia Pardo.  Otra Hermana asumió la farmacia, una tercera se encargó de la enfermería  y la cuarta de la cocina y el ropero.  La mayoría  de elementos, utensilios y víveres, los traían con ellas desde Venezuela.

Desde 1926 beneméritas damas quisieron crear un centro educativo que respondiera  al nombre de Colegio María Auxiliadora.  A la llegada de las Hermanas este centro tomó mucha vida, siendo siempre agradecido con quienes encendieron las primeras luces.  
En febrero de 1931 se iniciaron las clases con niños y párvulos, acogedores y felices que no se cambiaban por ninguno.  Desde entonces se ha hablado de su querida Normal “María Auxiliadora”.
« Solo las almas grandes, capaces de todo sacrificio, son las creadoras de grandeza en el mundo”.
“Pero ¿a qué quejarnos si hoy llegan a nosotros los ángeles de paz, los ángeles de caridad que mitigan los dolores físicos y suavizan las heridas del alma? Las Reverendas Hermanas que precedieron  a las que hoy recibimos, han comenzado  su misión de caridad.  Misión sublime y grandiosa cuyos efectos los hemos principiado a sentir en silencio, como silenciosas son las obras de misericordia del que murió en la cruz”

La proyección en San Andrés: fundaron el Centro de Bienestar del anciano María Rafols.
Dejando la huella… haciendo camino. Misión sublime y grandiosa. Sentir en el silencio la silenciosa obra de misericordia.
Tenemos que agradecer a María Rafols y Juan Bonal por el carisma que sembraron en las Hermanas de la Comunidad.